El mayor atractivo que tiene la película antes de ir a verla es el poder disfrutar de ver a Ryan Gosling y a Emily Blunt en la gran pantalla. Lo cierto es que, aunque tiene puntos bajos, el largometraje se hace ameno.
El director David Leitch nos ofrece dos horas de acción, que se sustentan en una historia de amor no demasiado convincente. Rallando en la parodia, los personajes que aparecen a lo largo de la historia no tienen demasiado espacio para brillar.
Ryan Gosling se desenvuelve bien en un papel caricaturesco, mientras que a Emily Blunt le cuesta más, sobre todo en las escenas donde el romance se entrelaza junto con la comedia.
Dentro de la película se esconde algún que otro giro de guión, pero la historia sigue siendo bastante predecible. También es cierto que hay al menos 3 escenas de acción impresionantes, rodadas sin efectos visuales, que ponen en primer plano el trabajo de los especialistas.
Y a raíz de esto viene lo mejor que tiene el largometraje, que son las reivindicaciones que hizo el actor protagonista en la premiere, pidiendo a la Academia que incluya una categoría donde los dobles de acción puedan ser reconocidos por su excelente (y muy infravalorado) trabajo.

A PARTIR DE AQUÍ HAY SPOILERS
Colt Seavers (Ryan Gosling) es un especialista que dobla todas las escenas de acción del famosísimo actor Tom Ryder (Aaron Taylor-Johnson) desde hace 6 años. Cegado por la fama, el actor le pide repetir una escena, que termina con Colt en el hospital tras sufrir un accidente.
Jody Moreno (Emily Blunt) es una operadora de cámara que sueña con llegar a dirigir su propia película, y que tiene una relación con el especialista, truncada después de este episodio. Gail Meyer (Hannah Waddingham) es la productora de la película y la agente de Tom Ryder, y como él, es una persona bastante peculiar.
Pasa un año y medio, y Colt se ha recuperado de su lesión, pero psicológicamente no está preparado para volver a ser quien era. Una llamada de Gail, pidiéndole que vuelva al «ruedo», para ayudar a Jody en su primera película, le saca de su letargo.
Es ahí cuando la película toma un rumbo diferente al esperado, ya que Gail le encarga una misión de verdad a Colt: la de encontrar a Ryder, que lleva desaparecido unas horas. Poco a poco, Colt va internándose en una situación más y más peligrosa, hasta el punto que le persiguen para acabar con él.
Una serie de encuentros con sus perseguidores truncan la floreciente relación con Jody, que piensa que Colt quiere apartarla de su vida de nuevo.
Cuando por fin da con Ryder, a causa de que sus matones le capturan, el famoso actor le cuenta que asesinó accidentalmente a su doble anterior, y confiesa que el accidente sufrido por Colt no fue tal, sino un ataque de celos al ver que perdía un mínimo protagonismo.
Tras una huida a la desesperada, se da por muerto a Colt, que gracias a sus habilidades consigue escapar con vida. Cuando se reencuentra de manera furtiva con Jody, orquestan un plan para desenmascarar a Ryder y a Gail, y tiene lugar la mejor secuencia de toda la película, con una persecución imposible, una confesión precipitada, y dos escenas acrobáticas que envuelven la película en un bonito lazo.

Al final, tanto la historia de amor como la trama argumental quedan bastante diluidas entre toda la acción, que es sin duda lo mejor del largometraje.
PD: Como último consejo, quedaos a los créditos, donde muestran lo que pasa detrás de las cámaras cuando los dobles de acción realizan las escenas más arriesgadas.



Deja un comentario