Eternity – Una bonita reflexión sobre el amor verdadero

La última película que vimos el año pasado, y muy seguramente, mi película favorita de 2025. La obra, dirigida por David Freyne, y protagonizada por Elizabeth Olsen, Miles Teller y Callum Turner, mezcla comedia con temas más profundos, y consigue emocionar y hacer reflexionar al público.

El largometraje nos lleva hasta el más allá, lugar donde Joan (Elizabeth Olsen) se enfrenta a una decisión compleja: pasar la eternidad junto a su marido Larry (Miles Teller), con el que ha compartido la vida entera, o hacerlo con su ex-marido Luke (Callum Turner), al que perdió en la guerra cuando eran muy jóvenes.

Cabe destacar lo colorido de la película, que teniendo en cuenta que se trata de un más allá idealizado, tiene bastante sentido. Todos los escenarios que aparecen, los paisajes y los interiores, tienen una luminosidad y una calidez que hacen que el público disfrute aún más de la historia.

El ritmo de la obra es tranquilo, pero esto no significa que esté vacío de contenido, todo lo contrario. Se toma su tiempo para explicar el más allá que David Freyne quiere retratar, y permite al personaje de Larry explorarlo mientras espera a su esposa.

Las reglas son claras, una vez elegido el destino, que puede ser desde una playa paradisiaca, montañas preciosas rodeando una cabaña pintoresca, el barrio de tu infancia donde fuiste realmente feliz, etc., no hay vuelta atrás. Al fin y al cabo, se trata de la eternidad.

Miles Teller da vida a un personaje entrañable con un corazón sincero, aunque con una personalidad algo cascarrabias y más despreocupado. Mientras espera a Joan, tiene un encuentro fortuito con Luke, el cual transmite una sensación de poeta romántico, enamorado del amor, detallista y molde de hombre perfecto.

La película presenta a ambos personajes en una especie de balanza desde el primer momento, y la audiencia va decidiendo poco a poco qué peso le corresponde a cada uno de los dos.

Cuando llega Joan, se produce la primera de muchas situaciones que la colocan en una encrucijada, al verse obligada a plantearse una pregunta que nunca se le hubiera ocurrido tener que plantearse.

A partir de este momento, ocurren varios tira y afloja por parte de los dos maridos, acentuando las diferencias que existen entre ambos, y dejando salir el lado más egoísta de cada uno, siempre con un tono ligero.

Es una capa superficial de comedia, que esconde debajo un mensaje que lleva a la reflexión: ¿Qué es el amor verdadero? ¿Es el amor fogoso de la juventud? ¿O es quizás el amor duradero y honesto de la madurez? ¿Quizás algo entre medias? Los personajes hacen que para Joan la decisión se vaya complicando cada vez más y más.

Elizabeth Olsen representa un papel dulce, algo inocente, y sensible, y lo hace de una forma maravillosa. Callum Turner y Miles Teller también desempeñan su papel a la perfección, haciendo que al público le sea imposible elegir un favorito.

El final de la película es un tramo muy bonito y sorprendente, donde se transmite la forma de ver la vida y el amor por parte del autor, respondiendo a las preguntas antes formuladas, y dejando un espacio de reflexión para que la audiencia saque sus propias conclusiones.

Y es que para mi, eso es el cine, es sentir, sufrir, y emocionarte con lo que transcurre dentro de la pantalla. A nivel personal, esta ha sido la película que más disfruté viendo el año pasado. Y ya está disponible en Apple TV, así que no hay excusa. Id a verla.

Deja un comentario