Obsession – Cómo ganarse a pulso ser una de las películas del año

Cuando una película genera este tipo de atención en la industria, los medios, y en el público, en ocasiones las expectativas generadas pueden acabar por sofocar el éxito de la obra. No es el caso de la película del director novel Curry Barker.

Basada en una premisa muy interesante, y rodada de forma prácticamente quirúrigica para producir en la audiencia el efecto deseado, esta película ha conseguido, lejos de decepcionar a nadie, superar unas expectativas que ya de por si estaban por las nubes.

No me describiría como amante de las películas de terror, ya que cada vez que he ido a ver alguna buena película ubicada dentro de esta categoría, la tensión que se ha acumulado en mi cuerpo a lo largo de la misma, me ha dejado hecho polvo al salir. Pero largometrajes como «Obsession» merecen la pena cada segundo de sufrimiento.

Inde Navarrete da vida al personaje de Nikki, el interés amoroso de Bear, a quien interpreta Michael Johnston, y alrededor de ellos gira la película entera. La obra comienza con las dudas de Bear para declararse a Nikki, y nos presenta a un chico inseguro, lleno de dudas, y al que las relaciones sociales parecen costarle un poco. Nikki, por otro lado, es una chica llena de energía, vitalidad, y muy extrovertida.

Todo se tuerce en el momento en el que Bear decide pedir un deseo, que se cumple de manera instantánea, y cuyas consecuencias son bastante complicadas de imaginar en un primer momento.

Sin entrar en más detalles de la trama, lo que sí que podemos destacar de la película, es el grandísimo trabajo realizado en aspectos como la iluminación, el maquillaje, el sonido, e incluso la interpretación.

Lo que más me gustó de la película fue sin duda el uso de la luz, cómo el director logró jugar con el efecto del llamado «uncanny valley«, es decir, el hecho de dejar en la oscuridad sin demasiada definición siluetas, sombras, movimientos, que el cerebro humano no es capaz de procesar, y por tanto lo detecta como una amenaza. El maquillaje que es utilizado también aporta su granito de arena, y contribuye a hacer estas figuras más amenazantes. A lo largo de la duración del largometraje, las escenas en interiores y exteriores cuentan con un contraste que hace que el espectador esté constantemente en tensión, esperando algo que inevitablemente sabe que va a suceder.

Esto también sucede porque la música, salvo en tramos contados del film, está cargada con un peso tremendo, que genera un clima espeso del que no se puede escapar. Otro de los detalles que hacen de esta una gran película, es que sabe construir las escenas y de generar una incomodidad en ocasiones, que no deja marcada un devenir claro de hacia dónde va a dirigirse la historia, evitando una resolución rápida, y estirando la incertidumbre.

Por último, hay que destacar la brillante actuación de Inde Navarrete, que consigue llevar al personaje de Nikki a niveles aterradores, y pasar de 0 a 100 en tan solo un instante. Quizás en la industria se suelan pasar por alto interpretaciones en películas de este género, pero lo cierto es que es merecedora de todos los reconocimentos que le puedan llegar, porque suma a la película un valor difícil de medir.

Lo cierto es que se trata de un esfuerzo colectivo con un presupuesto de menos de un millón de dólares, que hasta este momento, ha conseguido recaudar más de 370 millones a nivel global. Todo, desde la dirección, la historia, la iluminación, los decorados, las interpretaciones, y el sonido, hacen que esta sea indiscutiblemente una de las películas del año. No os la podéis perder.

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